miércoles, 31 de marzo de 2010

Día 16. El amor intercede

Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. Juan 2

No puedes cambiar a tu cónyuge. No importa cuanto lo desees, no puedes hacer el papel de Dios y llegar a su corazón para transformarlo en lo que quieres que sea. Sin embargo, muchas parejas pasan gran parte de su tiempo intentando cambiar a su cónyuge.

Se ha dicho que la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes. ¿Pero acaso no es lo que sucede cuando intentas cambiar a tu pareja? Obtienes la mayor de las frustraciones. En algún momento, debes aceptar que no es algo que tú puedas hacer. Sin embargo, hay algo que sí puedes hacer. Puedes transformarte en un “agricultor sabio”.

Un agricultor no puede hacer que una semilla se transforme en una cosecha fructífera. No sirve enojarse con la semilla, manipularla ni exigirle que lleve fruto. Lo que sí puede, es plantar la semilla en terreno fértil, regarla y darle nutrientes, protegerla de las malezas y luego entregársela a Dios. Millones de agricultores se han ganado la vida con este proceso a través de los siglos. Saben que no todas las semillas brotan; pero la mayoría si brotará cuando se la plante en el terreno adecuado y se le proporcione lo que necesita.

No hay garantía de que algo en este libro vaya a cambiar tu cónyuge. En realidad, no se trata de eso. Se trata de que te atrevas a amar. Si tomas este desafío en serio, es probable que experimentes un cambio radical en ti.

Y si llevas a cabo cada desafío, es probable que tu cónyuge se vea afectado y que tu matrimonio comience a florecer frente a tus ojos. Quizá lleve semanas. Incluso puede llevar varios años. No importa cómo sea el terreno que tienes para trabajar, igual debes planear para la victoria. Debes quitar las malezas de tu matrimonio; nutrir la tierra del corazón de tu pareja y luego depender de DIOS para los resultados.

Sin embargo, no podrás hacerlo solo. Necesitarás algo que tiene más poder que cualquier otra cosa que tengas. Se trata de la oración eficaz. La oración funciona de verdad es un fenómeno espiritual creado por un Dios ilimitado y poderoso. Y da resultados increíbles.

¿Tienes ganas de darte por vencido con tu matrimonio? Jesús dijo que oráramos en lugar de desfallecer (Lucas 18:1). ¿Estás estresado y preocupado? La oración puede traer paz a tus tormentas (Filipenses 4:6·7). ¿Necesitas un cambio decisivo? La oración puede lograr este cambio (Hechos 12:1·17).

Dios es soberano. Hace las cosas a su manera. No es un genio en una lámpara que concede todos tus deseos. Lo cierto es que te ama y desea tener una relación íntima contigo. Sin la oración, esto no sucede.

Hay algunos elementos clave que deben estar en su lugar para que la oración sea eficaz. No obstan te, basta con decir que la oración funciona mejor cuando proviene de un corazón humilde que tiene una buena relación con Dios y con los demás. La Biblia dice: “Confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros. [ ... ] la oración eficaz del justo puede lograr mucho .. (Santiago 5:16).

¿Alguna vez te preguntaste por qué Dios te deja ver con tanta claridad los defectos escondidos de tu cónyuge? ¿De verdad crees que es para que lo fastidies por eso? No; es para que te pongas de rodillas con eficacia. Nadie mejor que tú sabe cómo orar por tu cónyuge.

¿Acaso ha funcionado regañar o fastidiar? La respuesta es no, porque estos métodos no cambian el corazón. En cambio, es hora de intentar hablar con Dios en tu aposento. El esposo descubrirá que Dios puede “arreglar” a su esposa mucho mejor que él. La esposa logrará más a través de la oración estratégica que con todos sus esfuerzos de persuasión.

Además, es una manera mucho más agradable de vivir. Así que transforma tus quejas en oraciones y observa cómo el Maestro obra mientras mantienes limpias las manos. Si tu cónyuge no tiene ninguna clase de relación Con Dios, entonces está bien claro por qué tienes que comenzar a orar. Más allá de esto, comienza a orar exactamente por lo que tu pareja necesita. Ora por su corazón; por su actitud. Ora por las responsabilidades que tiene tu cónyuge ante Dios. Ora para que la verdad reemplace las mentiras; para que el perdón reemplace la amargura. Ora por un cambio genuino en tu matrimonio. Y luego, ora por los deseos de tu corazón: para que el amor y el honor se transformen en lo normal. Ora para llegar a un nivel más profundo de romance e intimidad.

Una de las maneras en que más puedes demostrar amor, por tu cónyuge es orar por él. «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá» (Mateo 7:7).

El desafío de Hoy:

Comienza a orar hoy por el corazón de tu cónyuge. Ora por tres áreas específicas en las que deseas que dios obre en su vida y en tu matrimonio

Escribe en tu libreta-diario:

¿Alguna vez experimentaste el poder de la oración? ¿Por qué temas decidiste orar? ¿Fue fácil para ti o te resulto extraño?


Si alguien teme a Dios y hace su voluntad, a éste oye. (Juan 9:31)

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